Estatua de Giordano Bruno, de Ettore Ferrari

Impenitente, pertinaz y obstinado

Comencemos por el final de la historia. En la sentencia que le fue leída a Giordano Bruno el 8 de febrero del año 1600 nos encontramos con lo siguiente: “Invocado el nombre de Nuestro Señor Jesucristo y de su muy gloriosa Madre siempre virgen María, en la presente causa y causas llegadas a este Santo […]