Elogio triste del maestro

Elogio triste del maestro

A menudo lo que recordamos es apenas una escena, una impresión, una imagen, un pequeño fragmento autobiográfico. O quizás una sensación, una mirada que se nos clavó en la retina, algo muy concreto que nos impresionó o que nos dio vergüenza. Pero también todo aquello que nos supuso un estímulo, que varió nuestra percepción de la realidad o alteró para siempre nuestro pensamiento.

Faust, de Rafal Olbinski

Un juego literario

Pues resulta que el otro día iba yo conduciendo en el coche, que es donde suelen ocurrírseme casi todas las ideas, cuando va y se me viene a la cabeza la posibilidad de proponerles a mis alumnos un juego literario. Como soy profesor de lengua y literatura resulta bastante normal en mi caso. Diría incluso […]

Solo para docentes

Hastiada ante la persistente tendencia a enseñar de sus compañeros del Centro Selvático de Reeducación Ética y Social, le dijo la ultrapedagógica serpiente al sabio mandril: -¡Aprende ya de una puta vez a sisear! ¡Y a arrastrarte! Y a eso lo llamó “Formación permanente del profesorado”.